Arrolladores como era de esperar llegaron los Mostros a Benidorm para dar una lección sobre el escenario difícil de olvidar. Descargaron toda la furia y actitud que les caracteriza haciendo gala de su habitual sonido de guitarras desbocadas que se complementa a la perfección con la voz de Macky, rasposa e hiper-energética pero dulce como la miel.